jueves, 8 de noviembre de 2012

Y te duele...

Y te duele. Te duele saber que no se fija en ti. Te duele saber que él piensa que cualquier chica con perfecto cuerpo es mejor para sí de lo que puedes ser tú. Te duele ver que te saluda como amiga. Pero, duela lo que duele, te da igual. Ignoras lo malo que te haga. Ignoras el dolor que te produce, y te preguntas: ¿Por qué?¿Por qué no me importa lo que me haga? Pero ya sabes la respuesta. Es sencilla, corta, pero con gran significado e infinitas emociones o sentimientos: Porque le quiero. Y ahí te quedas, sufriendo por querer lo imposible, por necesitar lo insignificante y, sobretodo, por amar lo que no te merece.Pero llega el momento de preguntarse: ¿Qué más da lo que sienta, lo que merezca, lo que necesite o lo posible que sea para mí?; Dijeron 'Nunca digas de este agua no beberé' y nadie, repito: NADIE dice que nunca vamos a estar juntos. Nadie dice que nunca pueda besar esos labios que me encantan. Nadie dice que no pueda abrazar esa cintura mientras me acurruco entre su pecho suavemente, como si necesitase de su protección. Nadie dijo que no pueda despertar un día y ver tu carita al levantarme. De hecho, nadie dice que nunca vayas a desearme tanto como te deseo yo. Así que te das cuenta de que nadie sabe lo que te deparará el destino, pero que solo tú puedes hacerlo como quieres vivirlo. Y llega el momento de la verdad, piensas, te secas esas lágrimas que han rozado sus mejillas y susurras con la esperanza de creer en tus palabras: Da igual. Seguiré luchando y por muchos obstáculos que me encuentre, voy a seguir buscando mi felicidad que se encuentra entre sus brazos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario